La laringectomía es un método eficaz para el tratamiento de los tumores de la laringe. La operación consiste en extirpar toda o parte de la laringe dañada por un tumor, realizada bajo anestesia general.

Procedimiento

Se compone de dos fases:

  • Retirada de la laringe enferma o lastimada
  • Creación de una nueva abertura, llamada estoma, mediante la cual se efectúa la respiración

Para evitar que el tumor se extienda, a veces es necesario extirpar los ganglios del cuello, lo que se realiza en la misma operación. También puede ser necesario, según la extensión de tumor extirpar de modo parcial o total estructuras vecinas como: músculos del cuello, parte de tráquea, base de la lengua, parte de la faringe, tiroides, etc.

Consecuencias de la operación

Después de la extirpación de la laringe, normalmente se precisan tratamientos de apoyo, como radioterapia y quimioterapia, para evitar las posibles recidivas del tumor.

Las consecuencias de la laringectomía, cuando es total, son:

  • Pérdida del habla del paciente. Una vez recuperado puede volver a hablar mediante una prótesis fonatoria o bien mediante el aprendizaje del habla erigmofónica o esofágica, aunque no siempre es posible su rehabilitación. Como última opción, está el uso del laringófono, que aunque produce una voz robótica, es muy útil para los pacientes a los que no les es posible el implante de la prótesis fonatoria y tampoco pueden conseguir el habla erigmofónica.
  • Necesidad de respirar mediante un traqueostoma, abierto en el cuello para tal fin.
  • Disminución en el sentido del olfato
  • Disminución de la fuerza para levantar pesos. Debido a que no es posible contener la respiración.
  • Dificultades en la contracción del abdomen para hacer de vientre u orinar. Por el mismo motivo.

Alternativas

La alternativa a la cirugía es el tratamiento con quimioterapia y/o radioterapia, aunque en muchos casos con menor probabilidad de éxito.