Testimonio de Paulino Cordero

 paulino  

El jueves próximo pasado, 17 de octubre, me sorprendió el señor Presidente de la Asociación de Laringectomizados “ARMAREL”, a la que me honra pertenecer desde diciembre del 2011, con carácter voluntario, y asignándome el número 485.

Aunque supongo que todos los datos referentes a mi identidad obran correctamente en la misma, para confirmaros diré, que soy PAULINO CORDERO MARTINEZ DE ALEGRÍA, nacido en LAGUARDIA (Alava) el 15 de enero de 1.934, por lo que ahora tengo 79 años, y próximo a cumplir los 80, estoy casado, con tres hijos, el mayor con 49 años y dos hijas menores de 45.

La sorpresa aludida anteriormente, se refería a que emitiera mi testimonio, relativo a las enfermedades sufridas, y otras cosas que se me ocurrieran sobre las actividades que se desarrollan en la Asociación. 

 

Comenzaré diciendo que los inicios y primeros sintomas, fueron una afonía que no la dí la menor importancia, hasta que comprobando que no remitía acudí a un otorrinolaringologo, el que tras examinarme concienzudamente y sin decirme nada en concreto, me recomendó que fuera a ver a un compañero suyo, de su parte, el Dr. ROS FERNÁNDEZ, que ejerce como especialista de garganta en la clínica RUBER. Me puse en contacto con él, quien mandó hacerme una analítica general y a la vista de su información, dispuso operarme con LASER, de lo que él denominaba “CORDECTOMÍA” el 26 de Mayo del 2010. Fui dado de alta el 27, pero para asegurar la eficacia en el resultado, ordenó 32 sesiones de radioterapia, concluidas las mismas, el 8 de octubre me hizo él personalmente, una biopsia de laringe con anestesia general, resultando de su análisis, que tenía cáncer.

Después, sin más dilación eligió el día 15 de octubre para operarme del cáncer, dándome de alta el 30. Empecé entonces a usar cánula en el estoma, hasta que transcurrido poco más de un año, el Doctor autorizó a que me la quitara, comenzando a usar apósitos y filtros de la casa “PROVOX”. Debo significar que cada 3 meses voy a revisión; me hace lo que él denomina fibroscopia, que consiste en introducción por la nariz un cable con una luz y una cámara, para ver el estado de la garganta.

En una de las citadas revisiones, detectó en la parte derecha del cuello dureza, que no debió gustarle nada, por lo que con rapidez dispuso operar otra vez, haciendo un “vaciado de cuello” del lado derecho el 23 de marzo de 2012, autorizando el alta el 28.

También un médico oncólogo, amigo del Dr. Ros, que trabaja en la misma planta, por su recomendación me miraba también, aplicándome tramiento de quimioterapia, que después de pocas sesiones, tuvieron que suspender por lo mal que me sentía.

Además de estas tres operaciones, el Dr. Moreno Sierra, urólogo me sometió a la de próstata. Tuvo lugar el 18 de enero del 2007 en la clínica Santa Elena. Según su diagnóstico, me quitó aproximadamente 73 gramos y me dio el alta el 21. Aún operado siguieron las molestias y me pusieron una sonda y la orina iba a parar a una bolsa de plástico que llevaba adosado a una pierna continuamente. Era un latazo, porque además la sonda me la tenían que cambiar para evitar infecciones, todos los meses. Todavía, a pesar de los 6 años transcurridos tomo un medicamente, que el urólogo dijo lo tenía que ingerir de por vida, se llama “OMNIC-OCAS”, que al parecer sirve para regular las ganas de orinar. Como anécdota se me ocurre relatar lo que pasé una noche, antes de operarme, que fui al servicio 40 veces, a hacer como que orinaba, sólo eran unas gotas, no es exageración, pues recuerdo que hacía un palote en un papel cada vez que iba al wáter.

Lo narrado dio lugar a que me llevaran a urgencias, yo creo que en estado grave y me ingresaron en la “Clínica del Ángel”, permaneciendo allí 15 días. Era verano y esto me ocurrió en Málaga, lo pasé muy mal. Debió ocurrir así porque el médico que me trataba, me visitaba hasta los domingos, por lo que deducía, que lo que tenía era serio.

Otra operación más por si fueran pocas, fue la que me realizó el Dr. Gabriel España en la clínica Moncloa, que tuvo lugar el 4  o 5 de Julio del 2012. Fue lo que llaman un BYPASS en la pierna derecha, al parecer por estrechamiento severo de las arterias o venas de dicha extremidad. Pero lo peor no fue la operación, sino las más de 40 o 50 curas que me tuvieron que hacer para que cicatrizara la herida que quedó por atrás del tobillo del tamaño de la palma de mi mano, y algunos puntos infectados de los muchos que dieron, más de 50. Los dolores durante dichas curas eran horribles, tanto que me ponía un pañuelo en la boca, con varias dobleces, y casi me lo comía, además de cogerme con todas mis fuerzas la mano de mi mujer o alguna de mis hijas para así poder aguantarlos.

Terminado este suplicio, me he quedado un poco cojo y con bastante inseguridad en el pié derecho, el cual noto como si lo tuviera calzado con zapato estrecho, atado oprimido, comprimido. Esto se lo he manifestado al médico que me operó, y sin ninguna vacilación dijo que era una neuropatía debido a la anestesia, que lo tendré para siempre, de modo que no me molestara en visitar otros médico, porque no me iban a resolver nada, lo cual, me dejó más perplejo. Faltaría a la verdad si no dijera la gran preocupación que siento por lo comentado.

Por último para rematar este “curriculum patológico” y a mayor abundamiento, manifestar lo importante que es pertenecer a la Asociación. Se debe tomar como una obligación y acudo a sus clases todos los días hábiles, pues a parte de pasar la mañana es por lo menos para mi reconfortante, ya que conoces a muchos más que son laringectomizados como tú, y que como decía el sabio, hay que escuchar y hablar con otros, aunque sean torpes e ignorantes, cada uno de ellos tiene una vida que contar, y esto es una verdad como un templo. Con ellos se puede comentar, con arreglo a sus posibilidades todas sus experiencias además como van llevando sus vidas, secuelas que les hayan quedado y como las afrontan y remedian dentro de lo posible.

La más importante, por supuesto, es la pérdida de la voz. Y en mi caso particular, (que no todos tenemos los mismos síntomas, afortunadamente), también el olfato, parte del gusto, energía, memoria, sordera, no puedes sonarte, escupir. También se suelen tener sonidos traqueo-esofágicos molestos para uno y los demás que los oyen, balbuceos al hablar que producen abundante baba cuya saliva espesa puede salpicar a tu interlocutor, momento bastante desagradable. A mi particularmente me ocurre tener muchas flemas y bastante tos, además de que me desfilan por la nariz gotas acuosas muy frecuentes y que me ponen nervioso, pues a veces, se juntan las flemas, las gotas y el lagrimeo de algún ojo que a veces me pasa. Otra cosa curiosa que me ocurre, es que se me cae mucho las cosas; unas veces me cabreo por ello y otras me sonrío.

En fin, que se mire por donde se mire, pertenecer a una Asociación de laringectomizados, es por lo menos para mi importantísimo, por muchas razones, sobre todo para aprender y ayudar; pues ayudar a otros es ayudarse así mismo, ya que hay que pensar que hay siempre otros más necesitados, y que es mejor tratar de aliviar las miserias de otros que las propias.

Para contrarrestar todos estos males que algunos podemos sufrir o padecer, dejar el desaliento, y aprovechar los cientos de cosas, de las que se puede obtener cada día mucho, mucho provecho, como pasear, escuchar, leer, conversar, servir, sonreír, disculpar, perdonar y rezar; por qué no, porque si otros no buscan a Dios, yo si lo busco. Me debe una explicación, decía el pensador al respecto.

No quiero cerrar esta narración, sin expresar, mejor dicho, recitar unos versos de Miguel Ruiz del Castillo, que me han hecho siempre mucho impacto. Se titula “vivir”:

Hacer las cosas por las cosas

Sin esperar la recompensa

Que nunca las cosas

Reclaman su perfume…

…Vivir, vivir, vivir intensamente

cada día una nueva primavera

y vivir, vivir la vida entera

que hasta morir es vida diferente.

Y yo miro las cosas y las cosas viven

El milagro de mi vida las convierte.

El aire lo respiro y vive el aire

Y la sangre la siento ardientemente.

Este milagro de la vida misma,

Hoy y mañana se repite ¡siempre!

Y todo es nuevo. Yo mi vida estreno

Con un brindis de amor a vida o muerte.

Al menos espero que no les disguste este relato, que con la mejor voluntad y humildad, me he permitido exponer.

Se recomienda para escribir, formar líneas de medidas iguales, y luego en fila colocarlas juntas, poniendo consonantes en los puntos. ¿Y en el medio? ¡Ese es el cuento! Hay que poner talento.- Seguro que es lo que falta, pero no la VOLUNTAD.

Un cordial saludo,

PAULINO CORDERO