Julián Martín del Álamo fue laringectomizado en 1994, tras cinco meses hospitalizado por una fístula en el cuello, se hizo socio en ARMAREL, donde estuvo dos años aprendiendo a hablar con voz erigmofónica. Como logró un habla bastante fluida, le propusieron en 1996 ser monitor. Y desde entonces viene desempeñando esa labor en la sede de Leganés.

 
Este sí que es un ejemplo de entrega y dedicación a ayudar a los demás laringectomizados.